¿Y si en vez de dejar los problemas en casa, mejor los sanamos?

¿Y si en vez de dejar los problemas en casa, mejor los sanamos?

Desde muy pequeños se nos ha enseñado que la vida personal se debe separar del trabajo, no en vano se suele usaresa expresión que nos repiten una y otra vez “los problemas se dejan en casa”. Esto es un gran error porque lo que termina ocasionando es que las personas repriman todas sus emociones de las situaciones que se les presentan en casa y trabajen así: angustiadas, aburridas, preocupadas, estresadas o ansiosas. Esto, a la larga, lo que hace es afectar el desempeño laboral, dado que las personas, al no estar tranquilas e intentar “dejar ese problema en casa”, la emoción se queda con ellas y se vuelven aún más intensa, toda vez que no se le da el trámite adecuado intentando esconderla.

Esas emociones reprimidas desencadenan cambios en nuestra actitud cuando estamos en nuestro puesto de trabajo; solemos ser mucho más irascibles e irritables, nos sentimos malhumorados e, incluso, no soportamos que alguien nos dirija la palabra. Y la peor parte, debo admitirlo, es que desde las empresas se sigue validando esa idea de que “los problemas se dejan en casa y no se traen al trabajo”.

Como en cada uno de mis artículos me gusta dejarles una invitación, hoy quisiera invitarlos a replantear esta creencia, que se ha convertido en un paradigma. ¿Qué tal si en vez de dejar los problemas en casa, mejor nos dedicamos y enfocamos en sanarlos? Les digo esto porque creo que las empresas deben rápidamente cambiar ese paradigma de que son un lugar donde no se nos permite ser y manifestarnos, porque sí: los seres humanos somos todo eso que nos atraviesa, incluidas todas las emociones de frustración, rabia, dolor, preocupación o tristeza.

Las personas que hacemos parte de una organización estamos llamadas a convivir con estos problemas y el Espíritu de Grupo (conoce aquí nuestras cartas de Espíritu de Grupo, un ejercicio para romper el hielo con tu equipo de trabajo), que no es otra cosa más que estar conectados como equipo de trabajo, permite que estén tan unidos y tan fuertes que una persona es capaz de identificar qué le está pasando al otro y de qué manera le puede ayudar. Frederic Laloux, en su libro Reinventando las 

organizaciones enfatiza en que las empresas deben ser espacios que nos permitan sanarnos a nosotros mismos, que nos ayuden a crecer y evolucionar como personas, sin pretender que nuestro crecimiento se frene durante las ocho horas que pasamos en el trabajo y luego intentar “remediar” en casa ese tiempo perdido.

Aquí el llamado más importante es para las empresas y los líderes, para constituirnos en espacios en los que estemos abiertos a esas emociones, ayudar a las personas de nuestro equipo con ese proceso de sanación y que, de esta manera, cada uno encuentre su mejor versión y sea capaz de experimentar esa inteligencia emocional, al saber manejar sus emociones, pero sobre todo, al sentirse libre de sentirlas y manifestarlas. Los resultados para quienes somos líderes es que nos permitirá mejorar el espíritu de grupo y fortalecer los talentos y capacidades de nuestro equipo de trabajo.

En Contento tenemos un testimonio muy bonito de esto y es que en una ocasión uno de nuestros integrantes llegó con un problema personal muy grande y su líder le pidió que se conectara a la línea e hiciera su trabajo, mientras ella, por su parte, se encargaría de hacer los asuntos personales que él tenía pendientes. Esta es una pequeña muestra de que cuando nos abrimos a expresar nuestras emociones y por qué no, a comunicar nuestros problemas a nuestros líderes, se pueden encontrar formas de cooperar y ayudar al otro en el mismo equipo de trabajo. En muchas ocasiones, todo lo que necesitamos es un poco de empatía y sentirnos comprendidos por el otro, esta es una manera de sanar nuestras emociones.


¿Qué puedes recibir en tu vida cuando estás agradecido?

¿Qué puedes recibir en tu vida cuando estás agradecido?

Estamos justamente situados en uno de mis temas favoritos en todo lo que tiene que ver con felicidad y bienestar integral. La gratitud para mí es un valor sumamente importante y tiene mucho que ver con la historia de Contento, pues resulta que nuestro fundador, Jorge Aurelio Corchuelo, mi abuelo, fue un hombre que vivió en gratitud a lo largo de su vida y le enseñó a sus hijos y nietos que este, más que un valor, es una forma de vivir y habitar este mundo. Nunca olvido las anécdotas de mi padre Fernando Corchuelo de la manera en que mi abuelo les enseñó a agradecer a las personas que habían hecho algo bueno por ellos mientras estuvieran vivas, y no esperar a que faltaran para agradecerles.

Por eso, en honor a ese hombre que nos inculcó el ser agradecidos en todo momento, en Contento celebramos durante este el mes de la gratitud y hemos institucionalizado el 23 de abril como uno de los días más importantes de la compañía: el Día de la Gratitud, fecha en la que nació Jorge Aurelio Corchuelo. Con esta celebración, honramos esta tradición que mi abuelo nos dejó a hijos y nietos, y con este artículo en este mes queremos homenajear su legado.

Son incontables los beneficios que la gratitud tiene en nuestra vida, sobre todo si nos referimos a nuestros niveles de bienestar integral y felicidad. Es un valor que ayuda a elevar nuestras emociones positivas y que sean más predominantes que aquellas negativas, además genera que nuestro ratio de positivismo sea mucho mejor cada día.

¿Sabías que la ciencia que estudia la felicidad se ha encargado de estudiar los beneficios que trae el agradecer? Acá te comparto los beneficios más importantes según la Psicología Positiva. Y ojo, quiero primero aclarar que la gratitud no se trata simplemente de dar un “gracias”, sino de un sentimiento positivo que se presenta en nosotros cuando tomamos consciencia de algo que hemos recibido de otra persona, del universo o de Dios e, incluso (y muy importante), de nosotros mismos.

El principal beneficio se trata de que nos permite disfrutar de todas las experiencias positivas de nuestra vida, cuando somos conscientes de que están allí y nos sentimos agradecidos por eso.

En segundo lugar, fortalece la autoestima, pues la gratitud nos permite mirar con compasión y conciencia todo lo que nos ocurre. Al mirarnos con mayor compasión y amor, nuestra autoestima eleva sus niveles. Nos permite ver nuestras virtudes y la belleza de las cosas que nos rodean.

En tercer lugar, reduce el estrés y el trauma y proporciona paz interior. Muchas veces nos sentimos decepcionados o angustiados por episodios de nuestro pasado, haciendo que vivamos desde el resentimiento, el miedo y la frustración. La gratitud, sin embargo, nos permite reconocer lo valioso de nuestro pasado, valorando las experiencias positivas, y los aprendizajes y oportunidades de las menos positivas.

En cuarto lugar, incrementa la resiliencia, pues al estar agradecidos valoramos las experiencias “negativas” de nuestro pasado por los aprendizajes que nos dejaron, y aprendemos a vivir desde la felicidad y en gratitud por nuestro presente.

Otro de sus beneficios es que nos ayuda a fortalecer y construir relaciones sociales. Esto se da porque cuando vivimos desde la gratitud estamos más enfocados en nuestro presente. Cuando nos instalamos más en el presente que en el futuro, somos personas más optimistas y valoramos más a los demás, la queja y la posición de víctima empiezan a desaparecer de nuestra vida y vivimos más felices. ¿Y a quién no le gusta estar rodeado de gente feliz?

Además, la ciencia nos habla de la importancia de ser agradecidos todos los días y no solamente en una fecha especial, sino que sea un hábito que interioricemos y lo hagamos parte de nuestra cotidianidad.

Una de las estrategias que más me ha funcionado para convertir la gratitud en un hábito diario es sentarme a pensar cada día en todas aquellas cosas, situaciones, personas, momentos por los cuales estoy agradecida, iniciando por las cosas más vitales como mi respiración, mi cuerpo, mi salud, hasta aquellas que han llegado a mi vida como mi esposo, mi hogar, mi cama, mi carro, mi trabajo, mi equipo de trabajo en Contento. Notarás cómo cada día vas a empezar a tener una actitud diferente frente a las cosas y situaciones que te pasan, frente a todo aquello que siempre ha estado ahí y que quizá a ti ya se te convirtió en una trivialidad.

Para practicar este ejercicio siempre tengo un diario de gratitud (que lo puedes conseguir en este link) en el cual voy escribiendo todo aquello por lo que me siento agradecida. Si hoy tuviste un gran día, agradece por ello; si te felicitaron en tu trabajo, agradece por ello; si aprendiste algo nuevo, agradece por ello; si llegaste a casa y encontraste a tu familia y una comida caliente, agradece por ello. Cuando nos enfocamos en lo que tenemos y no en lo que nos falta, la vida se vuelve más hermosa, cambiamos de perspectiva y nos abrimos a la abundancia. Recuerda que en lo que te enfocas, se expande. Si te enfocas en la carencia, es lo que se expandirá en tu vida. Por el contrario, si te enfocas en la abundancia que hay en tu vida (y no hablo solo de lo material, porque la abundancia es todo: las relaciones, los amigos, las ideas, el amor, el trabajo), eso mismo será lo que se expanda. La gratitud es como cualquier deporte, en la medida en la que más practiques este hábito, más fácil será para ti y la desarrollarás con naturalidad.

Cuéntame en los comentarios porqué te sientes agradecido el día de hoy. Me encantaría leer tu motivo hoy para agradecer.

Recuerda que en este link  puedes adquirir nuestro diario de gratitud para que todos los días encuentres esas pequeñas razones para agradecer.

Te comparto una meditación de gratitud profunda como un regalo para ti.


La felicidad vista desde los ojos de un niño

La felicidad vista desde los ojos de un niño

Esta semana celebramos el Día Internacional de la Felicidad y me llena de mucha alegría saber que hay un día especial del año que se dedica a esta causa. ¿Sabías que desde el año 2012 la Asamblea General de la ONU decretó que el 20 de marzo se celebrase el Día Internacional de la Felicidad para reconocer la importancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos?

Ahora, seguramente te estás preguntando por qué es importante decretar un día o celebración especial en el año. Resulta que los días internacionales se establecen como una oportunidad de sensibilizar y llamar la atención de medios de comunicación y gobiernos acerca de temas de interés y de gran importancia para la humanidad, tales como los derechos humanos, el medio ambiente o la salud.

Mucho se ha hablado a lo largo de la historia sobre la felicidad: sus significados, su búsqueda, sus estudios, etc. Incluso, sorprende saber que una de las búsquedas más populares en Google es: ¿cómo ser feliz? Existe, de hecho, una ciencia que se dedica a su estudio y se trata de la Psicología Positiva. Los mismos científicos se han arriesgado a realizar varios experimentos en los que definen la felicidad como esa mezcla de tener un propósito o una meta y al mismo tiempo el vivir en el ahora. El sentido de vida y el saborearnos el momento presente componen dos elementos fundamentales de la felicidad.

Pero hoy, en el marco de la semana de la felicidad, he querido salirme un poco de lo que tradicionalmente he escrito en estos artículos y quise traer una versión diferente de la felicidad: la de los niños, esos seres que ven la vida desde la simplicidad, pues no se han contaminado con las creencias de la sociedad. Escuchar a un niño es escuchar a un maestro, así que hoy quiero regalarles estas expresiones de estos pequeños maestros que tienen mucho para enseñarnos:

¿Qué crees que es la felicidad?

Rosario: La felicidad es la divertidad, la felicidad es estar contigo (refiriéndose a su mamá), estar con los amiguitos y estar en la escuela.

Juan Miguel: La felicidad es pasarla bien, no estar aburrido porque cuando uno está feliz, el tiempo se le pasa muy rápido.

Danilo: Es algo que Dios nos ha dado como un don a diario porque si tú te alegras de algo bueno o de una buena noticia, pues, va a llegar esa actuación que se llama alegría y tú la vas a sentir y a expresar.

Martina: Para mí la felicidad es una ilusión fuerte, que te da apego a los demás y felicidad para ti mismo. La felicidad también es como el amor, una emoción fuerte que te impulsa a hacer cosas mejores, que te motiva.

Mariana (13): Un estado de ánimo en donde se sienten emociones positivas, para mí es algo más subjetivo porque no tiene un escenario específico. Cada persona puede encontrar su propia felicidad en diferentes cosas.

 

¿Cuándo eres feliz?

Danilo: Yo soy feliz cuando me llega una buena noticia, cuando me regalan algo, cuando siento que Dios está conmigo, él me respalda, él me cuida. No sé cómo expresarlo, pero cuando Dios está conmigo es algo bello.

José: A mí cuando estoy con mi familia, cuando voy a entretenerme y jugar con mis leguitos, que es mi juego favorito.

Mariana (5): Soy feliz cuando mi mamá me arruncha.

Mariana (13): No tengo una respuesta específica para eso, soy feliz cuando estoy en paz porque esto va muy ligado con sentir la felicidad.

Martina: Siempre. Sí, siempre me siento feliz porque si me enojo es mi decisión, pero antes de estarlo yo estaba feliz.

¿De qué color crees que es la felicidad?

Rosario: Es de color blanco, porque nuestros dientes son blancos.

Juan Miguel: Para mí la felicidad es de dos o tres colores: el primero es el aguamarina, el segundo es el amarillo y el tercero es el rojo porque en la película Intensamente alegría es de color amarillo, el rojo es un corazón y el aguamarina es tranquilo y suavecito.

Danilo: Amarilla porque si yo estoy feliz siento como si el sol estuviera cerca de mí, el sol trae alegría a todos.

Mariana (5): La felicidad la veo de color rosado, morado, blanco, aguamarina, roja, azul, verde y el arcoíris que los contiene a todos.

Martina: Para mí es de todos los colores, solamente que uno le da un color a las emociones. ¿Por qué no le damos todos los colores a todas las emociones?

¿Cuál es la persona más feliz que tú conoces?

José: La persona más feliz que conozco eres tú Lauris (la hermana) porque eres muy divertida, nunca estás con el celular y haces actividades bacanas con nosotros.

Danilo: Es mi mamá porque a ella le gusta ayudar a las personas, ayuda a los niños, también tiene un buen corazón con todos.

Mariana (5): La persona más feliz que conozco es mi mamá porque siempre está feliz y no me gusta que esté enojada.

Mariana (13): No sé, es algo difícil para mí. Creo que es un poco subjetivo y uno nunca sabe cuando una persona está verdaderamente feliz.

 

¿Tú cómo te das cuenta cuando una persona está feliz?

Rosario: Yo estoy feliz y la persona que está feliz yo estoy feliz. La felicidad es contagiosa.

Juan Miguel:  Para mí una persona está feliz cuando una persona está sonriendo, no está pensando en las otras cosas y está concentrado en lo que está haciendo.

José: Cuando está alegre y no llora.

Mariana (5): Cuando mis amigos van al parque y me ven, se ponen felices.

Martina: Por sus expresiones, pero muchas veces esas expresiones son falsas porque solo quieren hacerte feliz a ti, no para hacerse felices a sí mismos. Entonces no es cómo la veas sino como la sientes.

 

¿Cuál es el día más feliz que has tenido?

Rosario: El miércoles, porque no he llorado.

Juan Miguel: Cuando fuimos a San Jerónimo porque amanecimos, jugamos en la cancha de fútbol y me tiré por el tobogán.

José: Para mí, mi cumpleaños. ¡Ah no! La Navidad del 2020 porque el niño Dios me dió la patineta.

Mariana (13): Yo siento que he sido feliz de diferentes maneras y en diferentes situaciones. No tengo un día feliz, porque puedo ser feliz muchas veces.

Martina: ¡Todos!

 

¿Qué no es la felicidad?

Juan Miguel: Para mí no es felicidad cuando uno está triste, está deprimido, cuando uno está muy estresado, por ejemplo, cuando uno no hace la tarea.

José: Cuando me regañan y cuando estoy jugando Fornite y me queda poca vida y me caigo de una altura que me hace morir, y se acaba la partida.

Danilo: La felicidad no es el enojo ni la tristeza, cuando estás llorando, cuando alguien se ríe o se burla de ti sientes estas dos cosas que no son la felicidad. También, cuando te dan ganas de expresar cosas desde adentro que no son alegría.

Mariana (13): La felicidad no es cuando alguien está deprimido hasta el punto de que no ve las cosas bonitas de la vida, no sonríe, no se siente a gusto.

 

¿Qué te hace feliz?

Danilo: A mí me gusta distraerme un rato, dormir un rato, leer un libro, jugar con mi hermana, tener tiempo con mi familia, jugar con mis perritos, orarle a Dios y darle todo mi ser a él.

Mariana (13): Me hace feliz hacer lo que me gusta: dibujar, escuchar música, ver el atardecer, ver las estrellas, estar con toda la familia.

Martina: No es qué me haga feliz, sino que mira, es nuestra decisión estar enojados y tristes; por ejemplo, cuando un niño nos roba un dulce nosotros decidimos cómo nos sentimos, si nos enojamos o le damos el dulce y compramos otro.

¿Qué te gustaría cambiar?

Danilo: me gustaría cambiar mi forma de enojo, de contestar feo y de hablarle feo a las personas porque yo lo que quiero es ayudar a las personas, tener una buena relación con mi familia y con Dios, porque Dios siempre está con nosotros y nos ama, aunque hagamos cosas malas.

Debo confesar que cada una de estas entrevistas me conmovió y me sacó lágrimas. Ver la vida y la felicidad desde los ojos de un niño es un ejercicio hermoso porque nos hace recordar que la felicidad es algo que se encuentra en lo más simple y cotidiano y que a veces lo volvemos algo muy complicado e inalcanzable.

Pd: un agradecimiento especial para estos pequeños que se abrieron a contarnos lo que es la felicidad para ellos: Rosario Marín Ramírez (3 años), Mariana Botero Castañeda (5 años), José David López Jiménez (7 años), Juan Miguel López Jiménez (10 años), Martina Arango (9años), Danilo Andrés Botero (10 años) y Mariana Ospina González (13 años)


contento cultness

Pasando de la euforia a la auténtica felicidad

Luego de un recorrido lleno de valores y propósito que nos llevó a adentrarnos en el camino de la felicidad, empezamos a explorar y a prepararnos a partir de estudiar los casos de éxito que conocíamos como Disney, Bután y Virgin; que nos hizo ir más allá hasta el punto de investigar la propia ciencia. ¿Y qué nos dice la ciencia? En todo este proceso de estudio e investigación, descubrimos que existe una rama de la psicología que se encarga de estudiar la felicidad, llamada Psicología Positiva, la cual se encarga de estudiar las bases del bienestar psicológico y de la felicidad reconociendo qué factores contribuyen para vivir una vida plena y aquello que le da valor a la existencia.

Uno de los aspectos que más nos ha gustado de este enfoque de la psicología es que determina qué hace feliz a los seres humanos e indica cuáles son algunas de las técnicas que han usado las personas exitosas y que se pueden replicar en la vida de los demás. Otro de los hallazgos más importantes que trajo la psicología positiva a la historia de Contento fue el trabajo en el ser que empezamos a implementar con el programa de Certificado Contento (si quieres saber de qué se trata, te invitamos a leer nuestro artículo AQUÍ).

Así mismo, decidimos que había llegado la hora de pasar de la felicidad eufórica y momentánea (puedes leer nuestro artículo hablemos sobre alegría y felicidad, ¿son la misma cosa?) a empezar a cultivar un estado de felicidad en nuestra gente. Para ello, el primer paso fue empezar a planificar cada año un hilo conductor que nos llevara hacia pequeñas victorias que pudiera guiar a cada persona en la búsqueda de la felicidad y que se mantuviera a pesar de las circunstancias. Finalmente, este estado nos enseña que la felicidad no es estar sonriente y alegre todo el tiempo.

contento cultnessUna persona feliz es aquella que tiene una gran capacidad para recuperarse de las adversidades de forma rápida y volver a encontrar la paz y tranquilidad en su vida. De hecho, cuando abordamos este enfoque de la Psicología Positiva, encontramos que en ella aspectos como la resiliencia toman gran importancia en el bienestar psicológico del ser humano.

Como empresa decidimos renunciar un poco a la felicidad momentánea, empezamos a ser más reflexivos y a preocuparnos por temas como la meditación y sobre cómo influye el mindfulness en las organizaciones. Investigamos sobré como la mente se limita e influye en cada persona desde todas sus etapas para así sanar y convertirlas en su mejor versión. Así mismo, estudiando con el profesor de Psicología Positiva Tal Ben-Shahar, descubrimos que una de las principales líneas de investigación es el bienestar.

El profesor Tal Ben-Shahar, así como la Psicología Positiva, se han dedicado a construir y a estudiar varios modelos que intentan explicar el concepto de bienestar. A partir de este esfuerzo de construir un modelo que abarque este concepto el profesor Tal Ben-Shahar propuso el modelo SPIRE que engloba las siguientes áreas del ser humano: espiritual (spiritual), física (physical), intelectual (intellectual), relacional (relational) y emocional (emotional). El modelo SPIRE establece que el hombre es un balance entre estos 5 factores e invita a no caer en la trampa de pensar que al abordar una dimensión de nuestra vida todo lo demás caerá en su lugar.

El Instituto Wholebeing (del que Tal Ben Shahar es co-fundador) explica esta visión del bienestar integral de la mejor manera:

“La vida es rica y llena de belleza por dentro y por fuera. En lugar de un enfoque prescriptivo simple para arreglar o curar esa parte compartimentada de ti mismo, ¿qué pasaría si te miraras a ti mismo por completo? El bienestar óptimo no proviene de la fragmentación, sino de la integración: el todo, no las partes.”

Construir este estado de felicidad es un trabajo que exige mucha perseverancia y convicción para poder contagiar a cada persona de montarse en este bus que trae unos frutos maravillosos. Realizar una encuesta de felicidad y encontrar niveles altísimos de felicidad dentro de nuestra organización, hace que valga la pena invertir demasiado en este trabajo.

¿quieres desarrollar una cultura de felicidad en tu organización?

Visíta: www.cultness.com


Hablemos sobre alegría y felicidad, ¿son la misma cosa?

Estos son dos conceptos que presentan una confusión muy generalizada en la gente. Se tiende mucho a pensar que alegría es sinónimo de felicidad o felicidad sinónimo de alegría. Para aclarar estos dos términos debemos partir de una base: la alegría es una emoción que, así como todas las emociones, es momentánea y efímera, pues es posible que una persona en un mismo día pueda experimentar tristeza, alegría, rabia o miedo, todas estas emociones muy humanas que se experimentan en el día a día.

La felicidad, por su parte, es un estado del ser humano. “La Psicología Positivista y su paradigma positivista encuentran la felicidad como un consolidado, una suma o incluso una integralidad de situaciones y condiciones, actividades y emociones positivas como el orgullo, el placer corporal, los momentos de alegría.” [1]

Creo en esta idea de la felicidad como integralidad, tal como lo plantea la psicología positiva. Y para aterrizar un poco el concepto, que para muchos puede ser confuso, me permitiré plantear algunas características que identifican a las personas verdaderamente felices:

  • Estas personas tienen un propósito, es decir una meta con significado, y es esto lo que da sentido a lo que hacen cada día. Cuando el ser humano encuentra un sentido en lo que hace, esto lo que ocasiona es que exista una sensación de plenitud y de significación a su existencia.
  • Son personas optimistas frente a la vida y que encuentran un para qué a lo que les sucede.
  • Son personas que ven e identifican sus fortalezas y aquello en lo que son hábiles.
  • Una de las características más importantes es que las personas felices son altamente resilientes, por lo cual la adversidad es vista como una oportunidad para aprender y crecer.
  • Cultivan buenas prácticas y hábitos en su rutina diaria, por ejemplo: el hacer ejercicio, la meditación, la alimentación consciente, el descanso efectivo.
  • Se dan el permiso de ser humanos, que implica permitir habitar todas las emociones sin quedarse anclado a ellas. Las emociones hacen parte de nuestra humanidad y es sano permitirnos sentirlas.
  • Trabajan mucho el sentido de la gratitud y agradecen cada circunstancia o situación que atraviesan porque estas nos permiten aprender.

un viaje de felicidadCuando se trabaja en todos estos aspectos, la Psicología Positiva indica que el ser humano llega a un estado de “Florecimiento próspero o máximo rendimiento”. Cuando alcanzamos este nivel pueden seguir llegando situaciones complejas y adversas que nos lleven a atravesar emociones “negativas” (como nos las han enseñado) como la tristeza, la rabia o la frustración, pero la persona se va a recuperar mucho más rápido pues cuenta con un espíritu más resiliente.  Esta persona, en primer lugar, no caerá al nivel en el que se hallaba antes que, según la Psicología Positiva, se denomina “confortablemente adormecido”, y en segundo lugar, se va a recuperar mucho más rápido de esa emoción.

Esta es una de las razones por las que se considera que las personas felices son capaces de ser más resilientes, es decir, de reponerse más rápido de las situaciones negativas o adversas que la vida les presenta.

La felicidad, en últimas, es un estado al que se llega mediante un trabajo de consciencia. No requiere esfuerzos extraordinarios, pero sí una convicción de que a ella se llega siendo agradecidos, encontrando un propósito en lo que hacemos y viviendo conscientemente en el presente.

Cada emoción es importante que sea vivida y atravesada, llámese como se llame: tristeza, rabia, frustración, miedo o alegría y euforia, pues sentir las emociones también hace parte de la felicidad cuando nos permitimos aceptar nuestra vulnerabilidad.

En últimas, me gustaría invitarte a reflexionar sobre si eres realmente feliz, si ya encontraste ese propósito en tu vida, si estás siendo agradecido. Te invito a realizar el ejercicio de que cada día te hagas consciente de lo que has logrado y vas a ver cómo un sentimiento de gratitud irá llegando a tu vida. Si algo te puedo asegurar con certeza es que uno de los grandes secretos de la felicidad se halla en la gratitud.

Empieza a hacer esto por un tiempo y notarás los cambios.

[1] Corchuelo, Anggy. Un Viaje de Felicidad. (2017).


Virgin Group: lecciones y aprendizajes de la mano de sus CEO’s en Necker Island

En junio de 2015, la noticia de un medio español titulaba “Branson reúne a los 50 emprendedores del futuro”. ¿De qué se trataba esto? Nada más y nada menos que de la increíble oportunidad que tuvimos 50 emprendedores y empresarios de América Latina, Europa y Estados Unidos de reunirnos con el fundador del grupo Virgin, Richard Branson, en Necker Island, su isla privada en las Islas Vírgenes Británicas.

Richard Branson es uno de los empresarios más reconocidos a nivel mundial y sin lugar a dudas, un líder excepcional que ha marcado un hito en el mundo empresarial a nivel global. Su compañía Virgin Group se ha convertido en una de las organizaciones más diversas incursionando en muchos sectores económicos y uno de los factores que más me ha impresionado de su forma de hacer negocios ha sido su capacidad para ser disruptivos, pues básicamente sector al que ingresan, sector que transforman con sus nuevas formas de hacer las cosas.

Para ponerles un ejemplo que ilustre mejor esta idea, cuando Virgin entró al mercado de las aerolíneas fue la primera compañía de servicios aeronáuticos en incursionar con un sistema de entretenimiento a bordo para sus pasajeros. Esto obedece a una idea que desde el grupo Virgin se habla y defiende mucho y es la importancia de la experiencia del cliente en conjunto con la tecnología, es decir, de qué manera se puede poner la tecnología al servicio de la experiencia del usuario. Esto me llamó mucho la atención, pues en muchas ocasiones las empresas pensamos la tecnología como una herramienta para mejorar nuestros procesos internos, pero no para ponerla al servicio del cliente.

Richard Branson, en su libro, el Estilo Virgin, aborda las 4 claves que su compañía ha implementado para el éxito de su negocio. La primera de estas cuatro es “escuchar”: escuchar a nuestros clientes, competencia, proveedores e integrantes de nuestras empresas en lo positivo y en lo negativo es algo tan valioso como necesario en la medida que nos permite avanzar en la mejora continua de nuestro servicio.

Richard Branson en su texto menciona que los grandes líderes del mundo lo han sido más por su capacidad de escucha que por su misma capacidad oratoria. Solo por citar un ejemplo, Winston Churchill es uno de esos grandes dirigentes mundiales a los que Branson hace alusión, asegurando que sus grandes habilidades como orador y escritor se debía precisamente a su capacidad para escuchar. “No obstante, Winston Churchill era famoso por su capacidad para escuchar atentamente a su interlocutor; conocemos su opinión sobre la importancia de escuchar a través de otra de sus frases célebres: “se requiere coraje para levantarse y hablar; también se requiere coraje para sentarse y escuchar”.[1]

Aprender, reír y liderar son los otros 3 principios que han resultado claves para esta compañía internacional a la hora de hacer negocios.

Con respecto a este tema de la escucha y como experiencia personal, me impresionó de manera muy positiva que durante este ciclo de conferencias en las que los CEO’s de varias de las empresas del grupo Virgin tuvieron su intervención sobre el negocio, Richard Branson estuvo presente escuchando atentamente a cada uno de ellos hasta el final de su interlocución. No solo eso, sino que siempre se ubicaba detrás de todos los asistentes de tal manera que él no se llevara la atención de ese momento y pasara desapercibido.

Este gesto en particular me permitió reflexionar en varias cosas: Branson es un líder cercano a su equipo, que confía en ellos y les hace sentir esa confianza y que siempre está atento a escucharlos. Además, tiene una gran habilidad que es muy propia de muchos líderes: sabe encontrar esos talentos que caracterizan a cada uno de los miembros de su equipo.

Durante esta experiencia cada uno de los empresarios y emprendedores tuvimos la oportunidad de conversar con él de varios aspectos relacionados con nuestro negocio. Es un hombre que permanentemente está siempre en disposición de escucha: estuvo más tiempo escuchando que hablando y eso lo sentimos durante nuestros días en la Isla.

Y ni qué decir de su actitud a la hora de divertirse y hacer divertir a los demás. En algún momento se paró a bailar sobre la mesa en la que estábamos todos y nos hizo parar a los demás (terminamos todos bailando). Richard Branson a sus casi 70 años es uno de esos líderes que nos demuestra que la edad es una cuestión meramente biológica, y la actitud divertida de un líder es una construcción personal.

Una lección que inspiró mi forma de ver las cosas fue cuando Branson nos habló de que como empresarios debemos dedicarnos a ver el “big picture” (o la gran fotografía) de nuestro negocio y delegar a alguien mejor que nosotros para que dirija la empresa. Esto es precisamente lo que él ha hecho con su organización, identificando a personas que sean mejor que él para dirigir sus empresas, mientras él se dedica a observar el negocio de forma macro para encontrar nuevas formas de mejorar y crecer y a identificar nuevas oportunidades de negocio. Ese fue, para mí, un momento que partió en dos la historia de Contento, pues a partir de allí me traje la idea de diversificar nuestros negocios hacia otros sectores económicos en los que pudiéramos también agregar valor y fue así como nacieron Contento Cultness, Contento Foods, Contento Tech, Corchuelo Studios y Anggy Corchuelo como marcas que hacen parte de un gran grupo empresarial al que bautizamos “Grupo Contento”, siendo Contento BPS la pionera de todo esto.

La tercera lección valiosa que me trajo esta experiencia se trata de los sueños. Volver a ver que los sueños sí se hacen realidad si se trabaja con fuerza y constancia por ellos. Particularmente con el ejemplo de la marca Virgin Galactic con la que Branson planea llevar turistas al espacio. Fueron años de trabajo y una inversión multimillonaria para lograr que la firma del grupo Virgin realizara su primer viaje al espacio en el año 2019 con dos pilotos y una tripulante. ¿Quién hace algunos años habría pensado en llevar viajeros al espacio? En este punto, vuelvo a recordar que cuando una organización se propone y sueña con ser disruptiva y hacer cosas diferentes, siempre con constancia y el equipo adecuado, lo podrá alcanzar.

[1] Branson, Richard. “El Estilo Virgin. Escuchar, aprender, reír y liderar”. 2014. Pág. 27


coaching

Transformarme para transformar mi entorno

El punto de inflexión que marcó la transformación organizacional que atravesó Contento, cuando asumí la dirección general de la compañía, fue mi propia transformación. Si bien mi historia de vida se desarrolla en medio de una familia amorosa y unida, en la que la base siempre ha sido el respeto, hay muchas cosas que inconscientemente traía de mi infancia en las que debí trabajarme para avanzar en este camino y que marcó el punto de partida para la transformación de Contento.


Eso nos debe llevar a una reflexión permanente: siempre, por muy sana que haya sido nuestra infancia, existen heridas que nuestro niño interior debe sanar. En mi caso, inicié un viaje al interior para poder identificar esas heridas y transformarme. Y hablo de esta “transformación” no como un proceso terminado, sino como uno permanente en el que lo más importante es el ejercicio constante de consciencia: hacernos conscientes de porqué actuamos cómo actuamos ante determinadas situaciones. Esto nos permitirá saber cómo podemos y debemos trabajar esas heridas.

Muchas veces caemos en este pensamiento errado de “yo no tengo nada que sanar”; sin embargo, sanar requiere primero que todo la voluntad y la decisión de hacerlo, ese ejercicio de traer esas heridas emocionales de la infancia (que se convierten en miedos en la adultez) al plano consciente para poder trabajarlas.

Ya lo diría uno de los grandes expertos en autoconocimiento y crecimiento personal, el español Borja Vilaseca: “el miedo es completamente ilusorio, pero sus efectos emocionales son totalmente reales. Todos nuestros temores se originan en nuestra mente y se propagan por medio de pensamientos. Para poder trascender cualquier miedo, hemos de cultivar el hábito de observar nuestra mente y cuestionar nuestros pensamientos.”

Abrir esos miedos es un proceso tan doloroso como sanador y han sido diversas las herramientas que me han permitido avanzar en este proceso, así como los maestros y guías. En este camino no he estado sola y ese proverbio zen que dice “el maestro aparece cuando el alumno está preparado” me hace ser consciente de que solamente cuando estaba preparada para sanar esas heridas llegaron los maestros y las experiencias que me abrieron a este camino de sanación y trabajo interior.

Este proverbio es una de las mejores ilustraciones de la ley de la correspondencia, que reza que cada uno corresponde en su momento a aquello que necesita para aprender y evolucionar. Para mí el momento era ese y no otro. Y cambiarme a mí misma determinó completamente que mi vida fuera también cambiada y empezara a transformarse mi realidad. ¿Esto a qué se debe? A que cuando iniciamos este proceso de cambio personal, debemos empezar a cuestionar nuestras creencias, transformar nuestros pensamientos y reprogramar aquello que pasa por nuestro subconsciente, esto lo que ocasiona es que cambiemos nuestra disposición frente a la vida y, por ende, que empecemos a obtener otros resultados en nuestra vida interior y exterior.

Todos esos resultados interiores y exteriores empezaron a verse proyectados en la transformación de Contento, pues mi propósito fue llevar a la empresa aquellos aprendizajes y experiencias que yo ya había vivido y marcaron ese punto de inflexión en la forma en cómo veníamos haciendo las cosas hasta entonces.

Siempre lo he creído: Cuando te transformas a ti mismo, eres capaz de transformar toda tu vida y tu entorno.

 


Lecciones de liderazgo de Walt Disney, Buda y Richard Branson

¿Qué tienen en común estos tres líderes para mí? Los tres han despertado en mí tanta admiración e inspiración que en diferentes momentos de mi vida decidí darme la oportunidad de realizar algunos viajes para ir a conocer de primera mano la visión de estos personajes, su estilo de liderazgo y forma de hacer las cosas.

Empezaré por ir mencionando cada una de estas experiencias tan valiosas y los aprendizajes y buenas prácticas que me he traído a partir de cada una de ellas para implementar en la compañía que hoy por hoy lidero: Contento BPS.

Walt Disney ha marcado mi vida desde mi infancia. De hecho, estando aún muy pequeña le había pedido a mi papá que me regalara el libro de la vida y obra de Walt Disney. Sus ideas han sido inspiración en este camino de liderazgo al frente de una compañía de más de 2000 integrantes. En el año 2016, con nuestra directora de felicidad y cultura, emprendimos un viaje al Instituto Disney en el que realizamos un curso para conocer de cerca toda la estrategia de la experiencia Disney en sus diversas líneas de negocio. ¿Qué nos trajimos de allí? Las llaves de calidad de Contento que, en otras palabras, componen los 5 pilares fundamentales y transversales a la experiencia que ofrecemos.

Lecciones de liderazgo de Walt Disney

Walt Disney fue un soñador incansable, de esos que llegan al punto de la obsesión por sus ideas. De allí que sea un referente tan importante para todos los que estamos trabajando por un sueño, por eso quiero dejarles algunas lecciones y frases que nos inspiran de este gran líder:

  • La experiencia Disney llegó a mi vida para ratificarme la importancia de tener un propósito claro y trascendental como compañía. De esta lección nació la definición de nuestro propósito superior como empresa: “gestionar sueños”.
  • Algunas de las frases de Walt Disney que más me han marcado: “Todos nuestros sueños pueden convertirse en realidad si tenemos la valentía de perseguirlos.”
  • La persistencia y la constancia fueron la clave de todos sus éxitos. “Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir”.
  • El enfoque y la visión siempre permanecieron en todo lo que hacía Walt Diseny. Tenía claro hacia donde iba y lo que quería lograr con sus personajes, por eso es considerado un ícono internacional dentro de la historia del cine de animación infantil. “Pregúntate si lo que estás haciendo hoy, te llevará a donde quieres llegar mañana”. “Si puedes soñarlo puedes hacerlo, recuerda que todo esto comenzó con un ratón”.

Años más tarde (cuando ya tenía un nivel de consciencia más elevado), las enseñanzas de Buda y la espiritualidad propia del budismo despertaron en mí tanta curiosidad que no solo decidí adentrarme en un camino hacia el crecimiento espiritual, introduciendo en mi vida algunas prácticas como el mindfulness y el yoga, sino que tomé la decisión de visitar Bután en el 2017, un pequeño país en el que la mayor parte de la población practica esta religión.

Eso me llevó a pensar constantemente una cosa: hay tanta relación entre la felicidad y la espiritualidad y están tan intrínsecamente conectadas, que estando allá reafirmé la idea que ya veníamos modelando de trabajar la felicidad al interior de la organización desde ese enfoque. Bután fue mágico porque me permitió esa reafirmación. Y fortalecimos ese camino en el que ya llevamos casi dos años como empresa y con la compañía de un equipo maravilloso. Además, otra lección fundamental de ese viaje fue la de medir todo lo que estábamos haciendo en cultura y felicidad, identificando el impacto en diferentes indicadores organizacionales. 

Lecciones de liderazgo de Buda:

  • El primer amor que debes cultivar es el propio. No se puede amar plenamente al otro si antes no te amas a ti mismo. Conocerte para dar lo mejor de ti a los demás es la base para alcanzar la plenitud en tu vida.
  • Hay que abrazar los cambios porque hacen parte del proceso natural de la vida. Nada permanece estático, todo está en constante cambio y depende de nosotros cómo fluir con ellos y adaptarnos.
  • El sufrimiento es una opción. La mayoría de las veces sufrimos porque estamos angustiados pensando en el futuro o deprimidos por el pasado. La felicidad consiste en vivir plenamente en el presente: el aquí y el ahora son un regalo que debes aprovechar.
  • Todo error y fracaso es un aprendizaje. Te permiten crecer, hacer las cosas mejor y son una oportunidad para sacar una lección.
  • Perdona siempre porque perdonar no solo te aliviana, sino que te sana.

La experiencia transformadora más reciente la viví en el 2018 de la mano de uno de los grandes líderes de nuestros tiempos: Richard Branson, el fundador del grupo Virgin que actualmente cuenta con más de 360 empresas. Con él tuvimos un encuentro increíble en su casa en las islas británicas de Necker Islands, de la mano de varios de los CEO’s de las empresas del grupo Virgin de quienes me traje grandes enseñanzas, sobre todo acerca de la importancia del líder y su impacto en sus equipos de trabajo

Lecciones de liderazgo de Richard Branson:

  • Los sueños siempre se pueden hacer realidad si uno tiene el coraje, la constancia y la pasión para trabajar por ellos. Una prueba de ello es la empresa Virgin Galactic, que se dedica a hacer vuelos espaciales. Esta ha sido uno de los grandes hitos del grupo Virgin por la inversión en tiempo y dinero que implicó llevarla a cabo.
  • La experiencia del cliente es vital para las organizaciones. Para esto la tecnología es un recurso fundamental que debe estar al servicio de la experiencia. Un ejemplo de ello es que la aerolínea Virgin fue pionera en el servicio de entretenimiento a bordo en las aeronaves tal como hoy lo conocemos. Su propósito es que sea cual sea el negocio en el que incursione, Virgin siempre llega a cambiar la forma de hacer las cosas. Están siempre en pro de transformar e ir un paso más allá.
  • Busca a alguien mejor que tú para que maneje tu empresa y dedícate a mirar “the big picture”. Atado a esta idea, empezamos a diversificar negocios en otros sectores donde también pudiéramos generar valor y allí nacieron 4 nuevas compañías: Corchuelo Studios, Contento Cultness, Contento Foods y Contento Tech.
  • Los negocios hoy deben trascender. Estos ofrecen la gran oportunidad de generar impacto positivo y construir un futuro mejor.
  • Construye relaciones fuertes, afianza vínculos emocionales y convierte esto en negocio.
  • Los emprendedores deben procurar que sus marcas sean únicas y tengan personalidad propia.


Bután y sus enseñanzas: Medir el bienestar con un enfoque en la felicidad

Hoy me desperté en la mitad de un paraíso. Sí. Un paraíso terrenal al que no es fácil entrar, pero acá estoy. Son las 7 a.m. en este lado del mundo; abro los ojos y lo primero que hago es asomarme por la ventana de mi habitación para contemplar una vista que desde ayer me tiene hipnotizada, pero también cuestionada: ¿cómo es posible que, en un país de Asia, su ciudad capital aún pueda conservarse tan limpia, tan verde, tan libre de contaminación, de grandes tiendas y de publicidad? ¿Tan aquello que es todo lo opuesto a las lógicas modernas de consumo de las ciudades capitales? Me quedo contemplando esa imagen porque el paisaje todo es alucinante y no puedo dejar de mirarlo. Su infinidad de verdes, el azul del cielo, sus montañas exuberantes con sus cumbres plateadas por la nieve me hacen fantasear e intentar congelar esa imagen en mi mente para que nunca se me escape.

Fragmento de mi visita a Bután, 2017. Tibú, capital del Reino de Bután.

Viajar ha significado en mi vida coleccionar experiencias maravillosas y transformadoras a partir de las cuales no solo he visto la vida desde otras perspectivas, sino de las que me he traído aprendizajes y reflexiones para mi vida personal y para nuestra compañía Contento BPS. Una de las cosas en las que más creo es en la experiencia y el aprendizaje que se adquiere a través de los viajes. Leer y estudiar son los otros dos elementos de la ecuación; sin embargo, solo viajar permite de forma exponencial abrir la mente, entender modos de vida diferentes a los propios, asumir riesgos, retar la zona de confort y hacer nuevos amigos. En últimas, crecer.

El año 2017 fue muy especial. Fue un año de desaprender y aprender, un año de crecimiento y de aprendizajes adquiridos a partir del entendimiento de otras culturas, una tan lejana como la butanesa. Ese año decidí realizar un viaje de inmersión a ese país para entender de primera mano el enfoque de felicidad que desde hace casi 50 años promueve su gobierno.

Empecemos por el principio, porque quizá es la primera vez que escuchas el nombre de este país o no conoces mucho sobre él.

Bután es un país pequeñísimo del sudeste asiático, que está enclavado en las montañas de la Cordillera del Himalaya en medio de dos gigantes de ese continente: China e India. Es un territorio tan pequeño que su población apenas alcanza el millón de habitantes.

El país se ha convertido en caso de estudio a nivel mundial debido a que, en el año 1972, el 4° Rey de Bután, en vez de medir el Producto Interno Bruto, decidió implementar la Felicidad Nacional Bruta para medir el bienestar de sus habitantes. El 4° Rey (Jigme Singye Wangchuck) declaró: “la Felicidad Nacional Bruta es más importante que el Producto Interno Bruto”.

El país mide la calidad de vida de sus habitantes por su felicidad a través del Índice Nacional de Felicidad, en el que se plantea un enfoque más holístico que no solo tiene en cuenta factores socioeconómicos como el nivel de vida, la educación y la salud, sino también otros aspectos menos tradicionales de la cultura y el bienestar psicológico. En otras palabras, este concepto implica también que para el desarrollo sostenible se debe dar igual importancia a los aspectos del bienestar que no son económicos.

Uno de los factores más interesantes de esta visión es que los pilares de la Felicidad Nacional Bruta han sido integrados en el gobierno del país e influenciado la política social y económica de esta nación.

La espiritualidad y la compasión son dos de esos pilares que han sido integrados en el gobierno. Dos cosas son fundamentales dentro de la cultura butanés: la conexión con la madre tierra y el desapego por las posesiones materiales. Esto significa que sus habitantes comprenden que no es a partir de lo material que se llega a la felicidad, sino a través de la compasión por el otro, la relación con la tierra y, en esa misma línea, su espiritualidad.

Allá llegué a mi primera gran conclusión y de la que se derivarían muchas de mis próximas ideas para Contento: la felicidad y la espiritualidad están intrínsecamente conectadas y hay que trabajarlas en conjunto. Ese fue el propósito de este viaje: ratificar el camino de espiritualidad que habíamos iniciado con los integrantes de Contento.

Fue así como empezamos a reevaluar lo que veníamos haciendo en temas de felicidad y cultura. ¿Realmente estábamos trascendiendo en la idea de felicidad para nuestros integrantes? ¿Estábamos impactándolos desde su ser? Para ese entonces ya habíamos puesto en marcha el programa del Certificado Contento, pero este viaje nos permitió ratificar que por ahí era el camino. Además de eso,

ya habíamos empezado a hacer una transición de las actividades eufóricas que veníamos realizando, a unas más enfocadas en el ser y la espiritualidad y a orientarlas desde la planeación estratégica anual de la dirección general.

A partir de estos cambios, con nuestros psicólogos iniciamos un proceso de medición de todos nuestros programas y actividades. Es por ello que, en la actualidad en Contento, implementamos la medición de diferentes indicadores organizacionales: rotación, ausentismo, productividad, ingresos, servicio, cultura organizacional, clima laboral, riesgo psicosocial y la encuesta de felicidad de la gente en Contento, para la cual utilizamos la batería de la Universidad de Oxford. Compartimos el caso de la compañía con otras empresas, evidenciando que este enfoque de felicidad es una apuesta estratégica para las organizaciones.


El día que asumí el reto más significativo de mi vida

A mis 25 años decidí asumir el reto más significativo de mi vida: ser la Directora General de una compañía de 1200 integrantes para ese entonces. Un reto nada fácil para alguien que apenas estaba empezando a ganar experiencia profesional.

En el año 2011, yo me encontraba desempeñando el cargo de directora de mercadeo y ventas de la compañía y de alguna manera ya tenía mucho contacto con todos los clientes porque, además, para ese momento, la persona encargada de operaciones había renunciado y yo llevaba 6 meses muy involucrada con todo el proceso operativo de la empresa.

Para ese entonces, aún nos llamábamos Call Center S.A. Con mi llegada a la dirección general de la compañía, empezaron a suceder muchos cambios. Yo tenía claro que quería poner a marchar muchos planes y sueños que tenía para Contento, pero que no solo eran míos, sino también de mi papá, una pieza fundamental dentro de toda esta historia.

Él ha sido la fuerza, la motivación, las ganas y la perseverancia. ¡Sí que hemos tenido altas y bajas durante estos años!, pero ha sido increíblemente gratificante y motivador mirar hacia atrás y ver hasta dónde hemos llegado, en gran parte, gracias a su fuerza y constancia, pero también a un equipo maravilloso que nos ha acompañado y que ha creído en este sueño.

Contento marca en mi vida un antes y un después, porque es en esta compañía donde no solo inicié todo un proceso de transformación organizacional orientado a la cultura de felicidad, sino que empecé un viaje de crecimiento personal en el que me encontré con mi propósito superior: ayudar a la gente a encontrar su luz y que entreguen esa luz al mundo.

Ha sido un viaje tan retador como maravilloso. Nunca te imaginas lo mucho que una persona, una situación y, en esta ocasión, una compañía, te puede transformar como Contento lo ha hecho conmigo. Acá vivimos y nos disfrutamos cada cosa que sucede, por eso uno de mis principios de vida, y que he aprendido a partir de la experiencia, ha sido el de disfrutar el aquí y el ahora, con las dificultades que la vida nos presenta. A mis 33 años, mi definición de felicidad es que esta es una decisión y un camino, antes que una meta.