¿Cómo ser un líder feliz?

¿Cómo ser un líder feliz?

Antes de adentrarnos en el tema que nos atañe en este artículo, me gustaría invitarte a darte una pasada por nuestro artículo anterior “La felicidad vista desde los ojos de un niño” que podrás encontrar aquí.

¿Por qué te he invitado a leer este texto de los niños? La respuesta la encontrarás en el primer punto de este artículo: como líderes es importante que ese primer paso que demos para ser un líder feliz es el de ver la vida como cuando éramos niños: sin tantas creencias ni limitaciones alrededor y valorar la sencillez de la misma y los milagros diarios. Este punto debe llevarnos a una de las verdades más irrefutables de la felicidad y de la que han hablado grandes maestros como Buda, Osho y Jesucristo. La gratitud es una actitud de vida que no solo transforma nuestro entorno, sino que cambia la perspectiva con la que vemos las cosas que nos rodean. No solo como líder, sino como persona, mirar la vida con ojos de gratitud traerá felicidad.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de ser un líder feliz es el equilibrio. Dice el experto en Psicología Positiva Tal Ben Shahar que la felicidad es la integralidad. No se puede mirar a la felicidad como un elemento aislado, sino que esta requiere del ejercicio de poner en equilibrio y armonía las dimensiones espiritual-física-intelectual-relacional-emocional de la vida. Por eso para ser un líder feliz es necesario precisamente que la vida no se reduzca solo a lo laboral/intelectual, pues debes tener en cuenta que un líder es al mismo tiempo un guía y para serlo es fundamental estar en equilibrio.

Hoy en día suele suceder que los líderes se exceden en el trabajo y pierden de vista los demás ámbitos de la vida, el resultado de eso (casi siempre) es volverse un líder infeliz que siente que no está dando lo que debe en su familia, en su salud (con malos hábitos de descanso y alimentación), en su vida espiritual o en el orden del tiempo que se dedica a sí mismo. En este punto, te invito a que hagas un análisis de tu vida frente a estos 5 aspectos del modelo SPIRE de Tal Ben Shahar e identifica cuáles son esas dimensiones que tienes más descuidadas y establece acciones que te acercarán a encontrar un mayor equilibrio en estos aspectos. Si es necesario toma lápiz y papel y determina horarios para cuidar esos aspectos y protege esos espacios como momentos sagrados para tu vida. La felicidad no se halla en hacer muchas cosas al tiempo sino en saber estar presente en cada cosa que realices.

Un tercer aspecto para ser un líder feliz se trata de tener un propósito, ese por qué, esa razón que da sentido a la existencia es fundamental para estar felices. Simon Sinek habló de esto en su conferencia Find your why (encuentra tu por qué) que puedes buscar en YouTube, pero también lo dijo Van France, fundador y profesor emérito de Disney Universities: “Creo que todos los que trabajan necesitan una meta intangible. Todos queremos algo que es más grande que lo que estamos haciendo”. Ese mismo principio aplica con gran relevancia para los líderes pues un líder también debe inspirar a su equipo. Sin embargo, si bien el propósito es vital, no debe esto desenfocarnos del presente, por el contrario, el propósito no es una meta sino más bien el camino y de ahí que sea tan importante disfrutarnos cada momento viviendo en propósito.

Otro elemento clave de un líder feliz es amar lo que hace. Difícilmente podremos inspirar y motivar a otros a hacer algo si nosotros mismos no amamos eso que hacemos. Ver el trabajo como una vocación será la perspectiva correcta, sabiendo que nuestro trabajo y liderazgo nos permite servir a otros. Los líderes tenemos una responsabilidad gigante con la sociedad y tal como lo plantea el Capitalismo Consciente, los líderes conscientes están movidos por un fin más grande que el del dinero, tenemos la responsabilidad de movilizar equipos y llevarlos a ser una mejor versión de sí mismos, así que no te distraigas de esa tarea.

Finalmente, un líder feliz es capaz de desprenderse de su ego, y eso implica que se reconozca vulnerable, que pueda ver sus miedos y heridas, que acepte a sus errores y que se permita decir “no sé” y ser ayudado por otras personas de su equipo u otros líderes.

Así que hoy quiero preguntarte: después de leer este artículo, ¿te consideras a ti mismo un líder feliz?


La felicidad vista desde los ojos de un niño

La felicidad vista desde los ojos de un niño

Esta semana celebramos el Día Internacional de la Felicidad y me llena de mucha alegría saber que hay un día especial del año que se dedica a esta causa. ¿Sabías que desde el año 2012 la Asamblea General de la ONU decretó que el 20 de marzo se celebrase el Día Internacional de la Felicidad para reconocer la importancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos?

Ahora, seguramente te estás preguntando por qué es importante decretar un día o celebración especial en el año. Resulta que los días internacionales se establecen como una oportunidad de sensibilizar y llamar la atención de medios de comunicación y gobiernos acerca de temas de interés y de gran importancia para la humanidad, tales como los derechos humanos, el medio ambiente o la salud.

Mucho se ha hablado a lo largo de la historia sobre la felicidad: sus significados, su búsqueda, sus estudios, etc. Incluso, sorprende saber que una de las búsquedas más populares en Google es: ¿cómo ser feliz? Existe, de hecho, una ciencia que se dedica a su estudio y se trata de la Psicología Positiva. Los mismos científicos se han arriesgado a realizar varios experimentos en los que definen la felicidad como esa mezcla de tener un propósito o una meta y al mismo tiempo el vivir en el ahora. El sentido de vida y el saborearnos el momento presente componen dos elementos fundamentales de la felicidad.

Pero hoy, en el marco de la semana de la felicidad, he querido salirme un poco de lo que tradicionalmente he escrito en estos artículos y quise traer una versión diferente de la felicidad: la de los niños, esos seres que ven la vida desde la simplicidad, pues no se han contaminado con las creencias de la sociedad. Escuchar a un niño es escuchar a un maestro, así que hoy quiero regalarles estas expresiones de estos pequeños maestros que tienen mucho para enseñarnos:

¿Qué crees que es la felicidad?

Rosario: La felicidad es la divertidad, la felicidad es estar contigo (refiriéndose a su mamá), estar con los amiguitos y estar en la escuela.

Juan Miguel: La felicidad es pasarla bien, no estar aburrido porque cuando uno está feliz, el tiempo se le pasa muy rápido.

Danilo: Es algo que Dios nos ha dado como un don a diario porque si tú te alegras de algo bueno o de una buena noticia, pues, va a llegar esa actuación que se llama alegría y tú la vas a sentir y a expresar.

Martina: Para mí la felicidad es una ilusión fuerte, que te da apego a los demás y felicidad para ti mismo. La felicidad también es como el amor, una emoción fuerte que te impulsa a hacer cosas mejores, que te motiva.

Mariana (13): Un estado de ánimo en donde se sienten emociones positivas, para mí es algo más subjetivo porque no tiene un escenario específico. Cada persona puede encontrar su propia felicidad en diferentes cosas.

 

¿Cuándo eres feliz?

Danilo: Yo soy feliz cuando me llega una buena noticia, cuando me regalan algo, cuando siento que Dios está conmigo, él me respalda, él me cuida. No sé cómo expresarlo, pero cuando Dios está conmigo es algo bello.

José: A mí cuando estoy con mi familia, cuando voy a entretenerme y jugar con mis leguitos, que es mi juego favorito.

Mariana (5): Soy feliz cuando mi mamá me arruncha.

Mariana (13): No tengo una respuesta específica para eso, soy feliz cuando estoy en paz porque esto va muy ligado con sentir la felicidad.

Martina: Siempre. Sí, siempre me siento feliz porque si me enojo es mi decisión, pero antes de estarlo yo estaba feliz.

¿De qué color crees que es la felicidad?

Rosario: Es de color blanco, porque nuestros dientes son blancos.

Juan Miguel: Para mí la felicidad es de dos o tres colores: el primero es el aguamarina, el segundo es el amarillo y el tercero es el rojo porque en la película Intensamente alegría es de color amarillo, el rojo es un corazón y el aguamarina es tranquilo y suavecito.

Danilo: Amarilla porque si yo estoy feliz siento como si el sol estuviera cerca de mí, el sol trae alegría a todos.

Mariana (5): La felicidad la veo de color rosado, morado, blanco, aguamarina, roja, azul, verde y el arcoíris que los contiene a todos.

Martina: Para mí es de todos los colores, solamente que uno le da un color a las emociones. ¿Por qué no le damos todos los colores a todas las emociones?

¿Cuál es la persona más feliz que tú conoces?

José: La persona más feliz que conozco eres tú Lauris (la hermana) porque eres muy divertida, nunca estás con el celular y haces actividades bacanas con nosotros.

Danilo: Es mi mamá porque a ella le gusta ayudar a las personas, ayuda a los niños, también tiene un buen corazón con todos.

Mariana (5): La persona más feliz que conozco es mi mamá porque siempre está feliz y no me gusta que esté enojada.

Mariana (13): No sé, es algo difícil para mí. Creo que es un poco subjetivo y uno nunca sabe cuando una persona está verdaderamente feliz.

 

¿Tú cómo te das cuenta cuando una persona está feliz?

Rosario: Yo estoy feliz y la persona que está feliz yo estoy feliz. La felicidad es contagiosa.

Juan Miguel:  Para mí una persona está feliz cuando una persona está sonriendo, no está pensando en las otras cosas y está concentrado en lo que está haciendo.

José: Cuando está alegre y no llora.

Mariana (5): Cuando mis amigos van al parque y me ven, se ponen felices.

Martina: Por sus expresiones, pero muchas veces esas expresiones son falsas porque solo quieren hacerte feliz a ti, no para hacerse felices a sí mismos. Entonces no es cómo la veas sino como la sientes.

 

¿Cuál es el día más feliz que has tenido?

Rosario: El miércoles, porque no he llorado.

Juan Miguel: Cuando fuimos a San Jerónimo porque amanecimos, jugamos en la cancha de fútbol y me tiré por el tobogán.

José: Para mí, mi cumpleaños. ¡Ah no! La Navidad del 2020 porque el niño Dios me dió la patineta.

Mariana (13): Yo siento que he sido feliz de diferentes maneras y en diferentes situaciones. No tengo un día feliz, porque puedo ser feliz muchas veces.

Martina: ¡Todos!

 

¿Qué no es la felicidad?

Juan Miguel: Para mí no es felicidad cuando uno está triste, está deprimido, cuando uno está muy estresado, por ejemplo, cuando uno no hace la tarea.

José: Cuando me regañan y cuando estoy jugando Fornite y me queda poca vida y me caigo de una altura que me hace morir, y se acaba la partida.

Danilo: La felicidad no es el enojo ni la tristeza, cuando estás llorando, cuando alguien se ríe o se burla de ti sientes estas dos cosas que no son la felicidad. También, cuando te dan ganas de expresar cosas desde adentro que no son alegría.

Mariana (13): La felicidad no es cuando alguien está deprimido hasta el punto de que no ve las cosas bonitas de la vida, no sonríe, no se siente a gusto.

 

¿Qué te hace feliz?

Danilo: A mí me gusta distraerme un rato, dormir un rato, leer un libro, jugar con mi hermana, tener tiempo con mi familia, jugar con mis perritos, orarle a Dios y darle todo mi ser a él.

Mariana (13): Me hace feliz hacer lo que me gusta: dibujar, escuchar música, ver el atardecer, ver las estrellas, estar con toda la familia.

Martina: No es qué me haga feliz, sino que mira, es nuestra decisión estar enojados y tristes; por ejemplo, cuando un niño nos roba un dulce nosotros decidimos cómo nos sentimos, si nos enojamos o le damos el dulce y compramos otro.

¿Qué te gustaría cambiar?

Danilo: me gustaría cambiar mi forma de enojo, de contestar feo y de hablarle feo a las personas porque yo lo que quiero es ayudar a las personas, tener una buena relación con mi familia y con Dios, porque Dios siempre está con nosotros y nos ama, aunque hagamos cosas malas.

Debo confesar que cada una de estas entrevistas me conmovió y me sacó lágrimas. Ver la vida y la felicidad desde los ojos de un niño es un ejercicio hermoso porque nos hace recordar que la felicidad es algo que se encuentra en lo más simple y cotidiano y que a veces lo volvemos algo muy complicado e inalcanzable.

Pd: un agradecimiento especial para estos pequeños que se abrieron a contarnos lo que es la felicidad para ellos: Rosario Marín Ramírez (3 años), Mariana Botero Castañeda (5 años), José David López Jiménez (7 años), Juan Miguel López Jiménez (10 años), Martina Arango (9años), Danilo Andrés Botero (10 años) y Mariana Ospina González (13 años)


Acerca del exitoso caso de Zappos.com

Acerca del exitoso caso de Zappos.com

Desde que me inicié en el mundo de la felicidad y la cultura empresarial, uno de mis más grandes referentes ha sido sin duda alguna la compañía Zappos, una empresa americana de ventas online fundada en 1999 que vende anualmente más de 1.000 millones de dólares en zapatos y otros productos de vestir.

Sin embargo, uno de los aspectos más llamativos de esta organización es que lo realmente importante en su modelo de negocio no es el producto que venden sino el “cómo” lo venden. Tanto así que como su mismo CEO lo ha expresado en diversas ocasiones: “Hoy pensamos en Zappos como una marca con un gran servicio al cliente que casualmente vende zapatos”.

Hagamos un STOP… ¿Qué significa esta frase?

Significa que Zappos podría dedicarse a vender productos cosméticos, repuestos de carros, piezas de mobiliario o artefactos tecnológicos, y aún así seguiría siendo una reconocida compañía mundial por su experiencia de usuario. La empresa ha sido ampliamente reconocida por su enfoque radical en la experiencia del cliente, a través de los valores y la cultura interna, por eso una de sus máximas es que “empleados felices crean un mejor servicio al cliente”.

Y es este justamente el quid de la cuestión: suexcepcional servicio al cliente se basa en la cultura interna de la compañía. Y he aquí una de las ideas que he defendido permanentemente en este camino, y que la cito a través de una frase expresada por Carlos Chaguaceda, ex presidente del Instituto Coca Cola de la Felicidad: “quien crea que la felicidad y la rentabilidad son conceptos reñidos o contradictorios en la vida empresarial, está totalmente errado”. Después de la llegada de Tony Hsieh a la dirección general Zappos, la compañía creció en diez años desde la casi inexistencia de ventas a más de mil millones de dólares de ventas anuales y en el año 2009 Zappos fue adquirida por Amazon en una transacción valorada en los mil doscientos millones de dólares.

Esto me lleva a una valiosa reflexión: el líder es una pieza clave y fundamental dentro del éxito de las organizaciones (en este artículo conversamos un poco acerca de la importancia del líder en las organizaciones) . Es así como Zappos con las ideas y el estilo de Tony Hsieh alcanzó un crecimiento jamás imaginado en un periodo muy corto de tiempo, causando que una multinacional tan grande como Amazon se interesara en ella.

Tony Hsieh tomó todos los aprendizajes de las empresas que había fundado y de las que había formado parte para aplicarlos a la compañía que dirigía: Zappos.

Pero ¿qué es aquello que hizo el CEO de la compañía para generar una cultura organizacional tan fuerte, referente a nivel mundial y que causó que la empresa creciera tanto en ventas? Acá te cuento algunas de sus ideas y prácticas más determinantes y que han impactado la cultura de la compañía:

– Establecer unos valores que llevan a un gran servicio al cliente: para Zappos al construir una cultura adecuada, el resto se dará como una consecuencia natural.

– Desde sus inicios, Zappos ha buscado crear consumidores que sean fieles a su marca, más allá de ganar dinero o ser el líder del mercado de zapatos. Para llegar a esto, han logrado que sus integrantes se sientan parte del éxito de la compañía y de sus logros.

– La compañía creó colectivamente su grupo de valores fundamentales (o corporativos), unos valores que los unían y que eran parte importante del camino que los había llevado a su crecimiento.

– En Zappos desde la llegada de Hsieh, siempre han animado a sus integrantes a que lean libros de la biblioteca de la empresa para ayudarlos a crecer personal y profesionalmente.

– Inculcar una pasión compartida por la empresa. En los años más críticos de la compañía durante el estallido de la burbuja de internet, entre 2000 y 2003, esta pasión fue la fuerza que mantuvo a la empresa a flote. La compañía realizó despidos y muchas personas renunciaron, de tal manera que solo quedaron aquellos que eran unos apasionados de la compañía y creían en lo que hacían, mientras que los despidos se produjeron sobre aquellos de bajo rendimiento y a los no creyentes.

Hsieh cuenta en su libro Delivering Happiness cómo fue una gran lección poder inculcar pasión a toda la empresa y trabajar como un equipo unido. Todo el mundo estaba haciendo sacrificios.

– Para mantener y hacer crecer su cultura, Zappos establece unos criterios rigurosos de admisión para garantizar que el candidato encaja con la cultura de la organización. Para las personas encargadas del proceso de selección, un criterio fundamental es que todos los integrantes de Zappos sean defensores de la cultura organizacional. En este proceso, Zappos se interesa en candidatos con alto sentido del humor, gran disposición de servicio y un poco excéntricos, y evitará contratar a personas altamente cualificadas pero que no encajan en su cultura. Otra particularidad es que en este proceso la empresa se muestra muy interesada en cómo se siente el candidato en socializar con sus compañeros fuera de la oficina, debido a que se les pide que pasen hasta un 20% de su tiempo de ocio con sus compañeros.

– Cuando finaliza el proceso de incorporación y culturización del candidato, se les ofrece 2000 dólares si abandonan Zappos, garantizando que estén realmente aquellas personas que se alinean con la compañía.

– Zappos invierte altas sumas en el desarrollo personal y profesional de sus integrantes.

Para cerrar este artículo, quiero rendir un sentido homenaje al gran líder que fue Tony Hsieh, quien a la edad de 47 años falleció el año pasado en un trágico accidente. Sus enseñanzas seguirán sirviendo de inspiración y referente en nuestra compañía y cientos de empresas más en el mundo. Zappos ha sido para Contento un modelo de cómo el servicio al cliente se debe basar en la cultura organizacional y la motivación y sentido de pertenencia que tienen los colaboradores hacia la compañía.

Ahora te pregunto… ¿estás preparado para cambiar la experiencia del cliente de tu empresa?