Lecciones de liderazgo de Walt Disney, Buda y Richard Branson

¿Qué tienen en común estos tres líderes para mí? Los tres han despertado en mí tanta admiración e inspiración que en diferentes momentos de mi vida decidí darme la oportunidad de realizar algunos viajes para ir a conocer de primera mano la visión de estos personajes, su estilo de liderazgo y forma de hacer las cosas.

Empezaré por ir mencionando cada una de estas experiencias tan valiosas y los aprendizajes y buenas prácticas que me he traído a partir de cada una de ellas para implementar en la compañía que hoy por hoy lidero: Contento BPS.

Walt Disney ha marcado mi vida desde mi infancia. De hecho, estando aún muy pequeña le había pedido a mi papá que me regalara el libro de la vida y obra de Walt Disney. Sus ideas han sido inspiración en este camino de liderazgo al frente de una compañía de más de 2000 integrantes. En el año 2016, con nuestra directora de felicidad y cultura, emprendimos un viaje al Instituto Disney en el que realizamos un curso para conocer de cerca toda la estrategia de la experiencia Disney en sus diversas líneas de negocio. ¿Qué nos trajimos de allí? Las llaves de calidad de Contento que, en otras palabras, componen los 5 pilares fundamentales y transversales a la experiencia que ofrecemos.

Lecciones de liderazgo de Walt Disney

Walt Disney fue un soñador incansable, de esos que llegan al punto de la obsesión por sus ideas. De allí que sea un referente tan importante para todos los que estamos trabajando por un sueño, por eso quiero dejarles algunas lecciones y frases que nos inspiran de este gran líder:

  • La experiencia Disney llegó a mi vida para ratificarme la importancia de tener un propósito claro y trascendental como compañía. De esta lección nació la definición de nuestro propósito superior como empresa: “gestionar sueños”.
  • Algunas de las frases de Walt Disney que más me han marcado: “Todos nuestros sueños pueden convertirse en realidad si tenemos la valentía de perseguirlos.”
  • La persistencia y la constancia fueron la clave de todos sus éxitos. “Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir”.
  • El enfoque y la visión siempre permanecieron en todo lo que hacía Walt Diseny. Tenía claro hacia donde iba y lo que quería lograr con sus personajes, por eso es considerado un ícono internacional dentro de la historia del cine de animación infantil. “Pregúntate si lo que estás haciendo hoy, te llevará a donde quieres llegar mañana”. “Si puedes soñarlo puedes hacerlo, recuerda que todo esto comenzó con un ratón”.

Años más tarde (cuando ya tenía un nivel de consciencia más elevado), las enseñanzas de Buda y la espiritualidad propia del budismo despertaron en mí tanta curiosidad que no solo decidí adentrarme en un camino hacia el crecimiento espiritual, introduciendo en mi vida algunas prácticas como el mindfulness y el yoga, sino que tomé la decisión de visitar Bután en el 2017, un pequeño país en el que la mayor parte de la población practica esta religión.

Eso me llevó a pensar constantemente una cosa: hay tanta relación entre la felicidad y la espiritualidad y están tan intrínsecamente conectadas, que estando allá reafirmé la idea que ya veníamos modelando de trabajar la felicidad al interior de la organización desde ese enfoque. Bután fue mágico porque me permitió esa reafirmación. Y fortalecimos ese camino en el que ya llevamos casi dos años como empresa y con la compañía de un equipo maravilloso. Además, otra lección fundamental de ese viaje fue la de medir todo lo que estábamos haciendo en cultura y felicidad, identificando el impacto en diferentes indicadores organizacionales. 

Lecciones de liderazgo de Buda:

  • El primer amor que debes cultivar es el propio. No se puede amar plenamente al otro si antes no te amas a ti mismo. Conocerte para dar lo mejor de ti a los demás es la base para alcanzar la plenitud en tu vida.
  • Hay que abrazar los cambios porque hacen parte del proceso natural de la vida. Nada permanece estático, todo está en constante cambio y depende de nosotros cómo fluir con ellos y adaptarnos.
  • El sufrimiento es una opción. La mayoría de las veces sufrimos porque estamos angustiados pensando en el futuro o deprimidos por el pasado. La felicidad consiste en vivir plenamente en el presente: el aquí y el ahora son un regalo que debes aprovechar.
  • Todo error y fracaso es un aprendizaje. Te permiten crecer, hacer las cosas mejor y son una oportunidad para sacar una lección.
  • Perdona siempre porque perdonar no solo te aliviana, sino que te sana.

La experiencia transformadora más reciente la viví en el 2018 de la mano de uno de los grandes líderes de nuestros tiempos: Richard Branson, el fundador del grupo Virgin que actualmente cuenta con más de 360 empresas. Con él tuvimos un encuentro increíble en su casa en las islas británicas de Necker Islands, de la mano de varios de los CEO’s de las empresas del grupo Virgin de quienes me traje grandes enseñanzas, sobre todo acerca de la importancia del líder y su impacto en sus equipos de trabajo

Lecciones de liderazgo de Richard Branson:

  • Los sueños siempre se pueden hacer realidad si uno tiene el coraje, la constancia y la pasión para trabajar por ellos. Una prueba de ello es la empresa Virgin Galactic, que se dedica a hacer vuelos espaciales. Esta ha sido uno de los grandes hitos del grupo Virgin por la inversión en tiempo y dinero que implicó llevarla a cabo.
  • La experiencia del cliente es vital para las organizaciones. Para esto la tecnología es un recurso fundamental que debe estar al servicio de la experiencia. Un ejemplo de ello es que la aerolínea Virgin fue pionera en el servicio de entretenimiento a bordo en las aeronaves tal como hoy lo conocemos. Su propósito es que sea cual sea el negocio en el que incursione, Virgin siempre llega a cambiar la forma de hacer las cosas. Están siempre en pro de transformar e ir un paso más allá.
  • Busca a alguien mejor que tú para que maneje tu empresa y dedícate a mirar “the big picture”. Atado a esta idea, empezamos a diversificar negocios en otros sectores donde también pudiéramos generar valor y allí nacieron 4 nuevas compañías: Corchuelo Studios, Contento Cultness, Contento Foods y Contento Tech.
  • Los negocios hoy deben trascender. Estos ofrecen la gran oportunidad de generar impacto positivo y construir un futuro mejor.
  • Construye relaciones fuertes, afianza vínculos emocionales y convierte esto en negocio.
  • Los emprendedores deben procurar que sus marcas sean únicas y tengan personalidad propia.


Bután y sus enseñanzas: Medir el bienestar con un enfoque en la felicidad

Hoy me desperté en la mitad de un paraíso. Sí. Un paraíso terrenal al que no es fácil entrar, pero acá estoy. Son las 7 a.m. en este lado del mundo; abro los ojos y lo primero que hago es asomarme por la ventana de mi habitación para contemplar una vista que desde ayer me tiene hipnotizada, pero también cuestionada: ¿cómo es posible que, en un país de Asia, su ciudad capital aún pueda conservarse tan limpia, tan verde, tan libre de contaminación, de grandes tiendas y de publicidad? ¿Tan aquello que es todo lo opuesto a las lógicas modernas de consumo de las ciudades capitales? Me quedo contemplando esa imagen porque el paisaje todo es alucinante y no puedo dejar de mirarlo. Su infinidad de verdes, el azul del cielo, sus montañas exuberantes con sus cumbres plateadas por la nieve me hacen fantasear e intentar congelar esa imagen en mi mente para que nunca se me escape.

Fragmento de mi visita a Bután, 2017. Tibú, capital del Reino de Bután.

Viajar ha significado en mi vida coleccionar experiencias maravillosas y transformadoras a partir de las cuales no solo he visto la vida desde otras perspectivas, sino de las que me he traído aprendizajes y reflexiones para mi vida personal y para nuestra compañía Contento BPS. Una de las cosas en las que más creo es en la experiencia y el aprendizaje que se adquiere a través de los viajes. Leer y estudiar son los otros dos elementos de la ecuación; sin embargo, solo viajar permite de forma exponencial abrir la mente, entender modos de vida diferentes a los propios, asumir riesgos, retar la zona de confort y hacer nuevos amigos. En últimas, crecer.

El año 2017 fue muy especial. Fue un año de desaprender y aprender, un año de crecimiento y de aprendizajes adquiridos a partir del entendimiento de otras culturas, una tan lejana como la butanesa. Ese año decidí realizar un viaje de inmersión a ese país para entender de primera mano el enfoque de felicidad que desde hace casi 50 años promueve su gobierno.

Empecemos por el principio, porque quizá es la primera vez que escuchas el nombre de este país o no conoces mucho sobre él.

Bután es un país pequeñísimo del sudeste asiático, que está enclavado en las montañas de la Cordillera del Himalaya en medio de dos gigantes de ese continente: China e India. Es un territorio tan pequeño que su población apenas alcanza el millón de habitantes.

El país se ha convertido en caso de estudio a nivel mundial debido a que, en el año 1972, el 4° Rey de Bután, en vez de medir el Producto Interno Bruto, decidió implementar la Felicidad Nacional Bruta para medir el bienestar de sus habitantes. El 4° Rey (Jigme Singye Wangchuck) declaró: “la Felicidad Nacional Bruta es más importante que el Producto Interno Bruto”.

El país mide la calidad de vida de sus habitantes por su felicidad a través del Índice Nacional de Felicidad, en el que se plantea un enfoque más holístico que no solo tiene en cuenta factores socioeconómicos como el nivel de vida, la educación y la salud, sino también otros aspectos menos tradicionales de la cultura y el bienestar psicológico. En otras palabras, este concepto implica también que para el desarrollo sostenible se debe dar igual importancia a los aspectos del bienestar que no son económicos.

Uno de los factores más interesantes de esta visión es que los pilares de la Felicidad Nacional Bruta han sido integrados en el gobierno del país e influenciado la política social y económica de esta nación.

La espiritualidad y la compasión son dos de esos pilares que han sido integrados en el gobierno. Dos cosas son fundamentales dentro de la cultura butanés: la conexión con la madre tierra y el desapego por las posesiones materiales. Esto significa que sus habitantes comprenden que no es a partir de lo material que se llega a la felicidad, sino a través de la compasión por el otro, la relación con la tierra y, en esa misma línea, su espiritualidad.

Allá llegué a mi primera gran conclusión y de la que se derivarían muchas de mis próximas ideas para Contento: la felicidad y la espiritualidad están intrínsecamente conectadas y hay que trabajarlas en conjunto. Ese fue el propósito de este viaje: ratificar el camino de espiritualidad que habíamos iniciado con los integrantes de Contento.

Fue así como empezamos a reevaluar lo que veníamos haciendo en temas de felicidad y cultura. ¿Realmente estábamos trascendiendo en la idea de felicidad para nuestros integrantes? ¿Estábamos impactándolos desde su ser? Para ese entonces ya habíamos puesto en marcha el programa del Certificado Contento, pero este viaje nos permitió ratificar que por ahí era el camino. Además de eso,

ya habíamos empezado a hacer una transición de las actividades eufóricas que veníamos realizando, a unas más enfocadas en el ser y la espiritualidad y a orientarlas desde la planeación estratégica anual de la dirección general.

A partir de estos cambios, con nuestros psicólogos iniciamos un proceso de medición de todos nuestros programas y actividades. Es por ello que, en la actualidad en Contento, implementamos la medición de diferentes indicadores organizacionales: rotación, ausentismo, productividad, ingresos, servicio, cultura organizacional, clima laboral, riesgo psicosocial y la encuesta de felicidad de la gente en Contento, para la cual utilizamos la batería de la Universidad de Oxford. Compartimos el caso de la compañía con otras empresas, evidenciando que este enfoque de felicidad es una apuesta estratégica para las organizaciones.


Definiendo los valores corporativos a partir de las 4 Virtudes Cardinales

Si algo define lo que hacemos en Contento BPS es la pasión, esa pasión heredada desde mi abuelo y que proviene también de mi papá. La pasión guía los sueños, los proyectos y, asimismo, las organizaciones. Nos dio la fuerza a nosotros aún en los momentos más adversos y difíciles que debimos enfrentar como compañía y nos trajo hasta este lugar en el que hoy estamos. Miramos hacia atrás y vemos un camino recorrido lleno obstáculos que con nuestros valores hemos ido superando.


Sí. Los valores han determinado nuestra forma de hacer las cosas. Si bien la pasión nos mueve y nos da la fuerza, son los valores los que han guiado nuestro accionar.

En el año 2013 tuve la oportunidad de realizar uno de los mejores viajes de mi vida a Europa. El motivo del viaje era asistir a la ceremonia de canonización de la Madre Laura.

Durante esta visita, tuvimos el gran regalo de realizar un recorrido por la ciudad del Vaticano con un gran conocedor y amante de la historia de la Iglesia. Cuando llegamos a la Basílica de San Pedro, una escultura en particular llamó mi atención de forma muy especial: se trataba de un monumento al papa Alejandro VII a quien acompañaban 4 mujeres que simbolizan las 4 virtudes cardinales: la fortaleza, la templanza, la prudencia y la justicia.

Después de ese viaje, a partir de un proceso de reflexión e introspección, de mirar hacia adentro como compañía, empecé a pensar en la idea de redefinir nuestros valores corporativos, cuestionándome por qué las organizaciones al definirlos no apuntamos a valores propiamente humanos. Mi reflexión fue: si las virtudes cardinales en su conjunto reúnen la integralidad del ser, nos basaremos en ellas para definir nuestros valores. Queríamos volver a esos valores de hogar, a preocuparnos por difundir antes que habilidades profesionales (porque sí, hoy los valores parecen estar más definidos desde las competencias profesionales que de los valores persé), esas virtudes que definen nuestra humanidad.

  • De la fortaleza nace el valor de la constancia, que nos impulsa a ser perseverantes en el camino a cumplir nuestras metas.
  • De la templanza nace el valor de la humildad, que nos invita a controlar el apetito desordenado de excelencia y a entender que cada día es una oportunidad para ser mejores y aprender cosas nuevas.
  • De la prudencia nace el valor de la coherencia, que nos invita a ser coherentes en nuestro decir, actuar y pensar y en nuestra labor, nos propone la empatía con el otro.
  • De la justicia nace el valor de la escucha, reconociendo que no se puede ejercer la justicia si no se escucha a las partes. En nuestra labor ha de ser un valor fundamental, toda vez que para poder brindarle soluciones a un cliente debemos partir de escuchar sus necesidades.

En el proceso de redefinición de los valores de Contento fue fundamental el trabajo colectivo, esa fue la experiencia que enriqueció los resultados. Cada integrante tuvo la oportunidad de escoger aquellos valores con los que más se sentía identificado en la empresa.

Y fue así como, a través de un proceso participativo y vivencial, entre todos llegamos a este constructo que a todos nos dejó muy satisfechos y sintiendo que esta vez sí estábamos definidos por verdaderos valores humanos.


El día que asumí el reto más significativo de mi vida

A mis 25 años decidí asumir el reto más significativo de mi vida: ser la Directora General de una compañía de 1200 integrantes para ese entonces. Un reto nada fácil para alguien que apenas estaba empezando a ganar experiencia profesional.

En el año 2011, yo me encontraba desempeñando el cargo de directora de mercadeo y ventas de la compañía y de alguna manera ya tenía mucho contacto con todos los clientes porque, además, para ese momento, la persona encargada de operaciones había renunciado y yo llevaba 6 meses muy involucrada con todo el proceso operativo de la empresa.

Para ese entonces, aún nos llamábamos Call Center S.A. Con mi llegada a la dirección general de la compañía, empezaron a suceder muchos cambios. Yo tenía claro que quería poner a marchar muchos planes y sueños que tenía para Contento, pero que no solo eran míos, sino también de mi papá, una pieza fundamental dentro de toda esta historia.

Él ha sido la fuerza, la motivación, las ganas y la perseverancia. ¡Sí que hemos tenido altas y bajas durante estos años!, pero ha sido increíblemente gratificante y motivador mirar hacia atrás y ver hasta dónde hemos llegado, en gran parte, gracias a su fuerza y constancia, pero también a un equipo maravilloso que nos ha acompañado y que ha creído en este sueño.

Contento marca en mi vida un antes y un después, porque es en esta compañía donde no solo inicié todo un proceso de transformación organizacional orientado a la cultura de felicidad, sino que empecé un viaje de crecimiento personal en el que me encontré con mi propósito superior: ayudar a la gente a encontrar su luz y que entreguen esa luz al mundo.

Ha sido un viaje tan retador como maravilloso. Nunca te imaginas lo mucho que una persona, una situación y, en esta ocasión, una compañía, te puede transformar como Contento lo ha hecho conmigo. Acá vivimos y nos disfrutamos cada cosa que sucede, por eso uno de mis principios de vida, y que he aprendido a partir de la experiencia, ha sido el de disfrutar el aquí y el ahora, con las dificultades que la vida nos presenta. A mis 33 años, mi definición de felicidad es que esta es una decisión y un camino, antes que una meta.